La iniciativa propone ser parte de una comunidad apostólica, participar de

encuentros fraternos quincenales,

espacios de formación mensual,

jornadas de encuentro y espiritualidad,

retiro anual,

consagración de los hogares al Sagrado Corazón de Jesús,

consagración personal a Jesús por medio de María y

propiciar fraternidades vivas en las parroquias al estilo del Beato Esquiú (Escuelas de Vida) y

compartir recursos de reflexión semanal.

“En razón de gratitud, justicia y piedad, necesitamos profundizar el legado que la Providencia Divina nos deja en la persona del Beato Mamerto Esquiú, a los 200 años de su natalicio, tanto por su santidad de vida, como por su carácter de prócer de nuestra historia nacional, en el momento presente en que la Patria y la Iglesia exigen a sus hijos el testimonio de renovación interior que surge de los valores del espíritu y ordena la actividad del hombre al bien común”, expresa Mons. Luis Urbanč en su Carta Pastoral para este tiempo especial en torno a figura del Beato Mamerto Esquiú.

Que este proyecto ayude a responder al llamado de nuestro Obispo a ahondar en el legado de nuestro querido Beato.