
Asimismo, expresó: “Que esto nos sirva para que los niños, los jóvenes que sientan el llamado de Dios, se animen, que puedan responderle a Jesús porque Él no les va a quitar nada, al contrario, les va a dar mucho más. Yo tengo mi familia, mis padres, mis hermanos, pero hoy Dios con esta tarea me dio más, me dio una familia grande, que es la Iglesia. Por eso, les pido que recen para que este ministerio sea fecundo, para que pueda llevar a Jesús a los demás, que no sea yo el que aparezca sino Jesús. Y cada uno de ustedes también está llamado a llevar a Jesús a los demás. Entonces hoy cuando vayan a su hogar, a su familia, compartan esta alegría de que se encontraron con Jesús en ese pan que se ha partido y se ha compartido”.
“De todo corazón, agradezco a Jimena, a Magdalena, y a todos los que han hecho posible este camino con la oración, con la compañía, con la cercanía, a todos ustedes les brindo un fuerte aplauso”, concluyó.

Luego de la bendición final, todos los presentes besaron las manos consagradas del nuevo sacerdote, que fueron ungidas por el Obispo con el Santo Crisma el día de su ordenación llevada a cabo el pasado viernes 29, y lo saludaron con mucho afecto.
Como corolario de esta hermosa jornada de fe, compartieron un rico chocolate.

Recordamos que el sábado 30 celebró su primera Misa en la sede parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, y el domingo por la tarde en la capilla María Auxiliadora de Los Altos, jurisdicción de la parroquia Santa Rosa, donde viene realizando su experiencia pastoral.