Primeramente, el Mgter. Mario Vera, historiador catamarqueño, y devoto del Beato Mamerto Esquiú, ofreció una charla sobre la faceta de periodista del fraile franciscano catamarqueño, quien desplegó su labor evangelizadora en el siglo XIX y su legado aún sigue vigente en la actualidad. El catedrático comentó que en su rol de comunicador formó parte del periódico El Ambato, la primera experiencia periodística en Catamarca; y en su paso por la ciudad de Sucre, Bolivia, el papa Pío XII le pidió que funde, dirija y escriba un periódico que él lo va a denominar El Cruzado. Luego de desarrollar aspectos vinculados con el desarrollo de la tarea periodística, afirmó que “Esquiú tuvo una conciencia clara de la función rectora de la prensa y por eso pretendió elevar sus propósitos y convertirla en una herramienta más para lograr la paz y la unidad de todos los argentinos. Fray Mamerto Esquiú, ya sea desde la cátedra, desde el púlpito, desde sus sermones, homilías y también desde la prensa, buscará siempre lograr la paz… Lo que nos dice Esquiú es que el periodismo, la comunicación social debe ser una herramienta, una prenda de paz, usar estos medios de comunicación para seguir trabajando por la paz y unidad de todos los argentinos”.
Después de una breve recreación, Ana Martínez, de La Rioja, se refirió a los beatos riojanos: Mons. Enrique Angelelli, los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, franciscano, y el laico Wenceslao Pedernera, esposo y padre de familia.
Durante la charla brindó detalles de la vida de los mártires riojanos asesinados en 1976 durante la última dictadura militar argentina debido a su compromiso pastoral con los más pobres. Entre otros aspectos, resaltó su testimonio de amor con un claro mensaje sobre el perdón, a ejemplo de Jesús, a quien predicaron con fervor y convicción.
El encuentro fue declarado de Interés Municipal por la Municipalidad de Concepción, cuyo instrumento legal fue leído y luego entregado a la Hna. Silvia Somaré, en su calidad de delegada regional, por el intendente Alejandro José Molinuevo, quien se hizo presente en el encuentro.
Esta primera parte de la jornada incluyó una peregrinación a la Catedral, donde los participantes pudieron vivir un momento muy especial ante la sagrada imagen de la Inmaculada Concepción en su Camarín, donde se compartió una breve reseña de su historia y juntos le cantaron el Ángelus.
La segunda parte versó sobre Comunicación de Crisis, la IA y los Equipos de Comunicación en las diócesis, que estuvo a cargo de la Hna. Silvia Somaré. Este momento se concentró en el trabajo en grupos, cuyo fruto fue puesto en común por los presentes.
Como cierre del encuentro se celebró la Santa Misa a los pies de la Inmaculada Concepción en la Catedral.