En este sentido enfatizó que “Dios es lo único importante. Y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús tiene en el fondo esta convicción. Si creo en este corazón maravilloso de Dios, que es misericordioso, compasivo, benevolente, paciente, manso, cómo lo puedo cambiar por el cariño de una mera criatura que no me puede salvar… el único que me ha dado el Cielo y me sostiene la puerta abierta es Cristo. Entonces, si yo quiero estar con Cristo debo amarlo siempre en primer lugar y llegar a la convicción que lo único necesario en la vida es Dios. Todo lo otro es pasajero, puede desaparecer, pero si permanezco unido a Cristo seré feliz eternamente”.
En otro tramo manifestó que “después hay un segundo momento del texto bíblico en el que Jesús dice: ‘El que los recibe a ustedes me recibe a mí y el que me reciba a mí recibe al Padre que me ha enviado’. Qué importante es recibir a Cristo en la vida, y recibirlo en el rostro de nuestros hermanos cuando acojo a un pobre, a un enfermo, al papá, a la mamá, al hijo y a la hija, hay que aprender a ver a Cristo en el rostro de los demás, porque si no, nuestra fe se volvería una mera entelequia, es decir, una idea en el aire que no sirve para nada. La vida cristiana tiene que ser realista, concreta, y por eso dirá, tanto Juan como después Santiago en su carta, que uno no puede amar a Dios a quien no ve, si no ama al prójimo a quien ve. Es decir, yo tengo la certeza de que amo a Dios porque amo a mi prójimo”.
Más adelante exhortó a que “pidamos esta gracia al Sagrado Corazón de Jesús, que tengamos un corazón como el suyo, que le amemos por encima de todo, y por amor a Él estemos dispuestos a amar a todos aquellos que el Señor nos pone en el camino de la vida”.
Después de la Comunión, el padre Salvador Acevedo agradeció a todos los que colaboraron para que las festividades se pudieran realizar, e invitó a todos los presentes a compartir un chocolate caliente con bollitos y una retreta en el patio.
Antes de la bendición final, toda la asamblea hizo la Oración de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús.