El 24 de septiembre es la
festividad litúrgica de Nuestra Señora de las Mercedes, ese día Belgrano
decidió involucrarla en la protección de los Patriotas.
Don Manuel solicita la imagen de
la Virgen para rendir homenaje y hacer jurar a sus tropas ante Nuestra Señora
de las Mercedes, que lucharían en defensa de la Patria bajo su protección
celestial, todos lo hacen, no se sabe si en el cuartel o en el templo de la
Virgen, los documentos son contradictorios pero el hecho es el mismo.
Inicia Belgrano con el Ejército
del Norte una cadena de oración, rezando el Rosario en todos los atardeceres de
la víspera de la contienda, también involucró al pueblo entero con sus mujeres,
ancianos y niños, logró una unidad de fortaleza espiritual impresionante, así
arengaba a sus tropas y pueblo en general: “La Santísima Virgen de la Merced a
quien he encomendado la suerte del Ejército, es la que ha de arrancar del
enemigo la victoria”.
Iniciada la batalla sucede un hecho
sobrenatural, se desata un feroz huracán desde el Sur que traía en su seno una
manga de langostas, explica el historiador tucumano Dr. Manuel Lizondo Borda,
detallando el desbande que produjo en las tropas peninsulares, parecía que la
Virgen de las Mercedes protegía a nuestros criollos, la manga de langosta era
tal que oscureció el día que, hasta ese momento, no tenía nube alguna, el
aspecto en que se convirtió era terrorífico.
No podían ver, menos apuntar,
disparaban a cualquier parte, el caos se apoderó y cundió el pánico, tanto así
que en realidad estaban expuestos a la suerte o al destino elegido por la Madre
de Dios y Madre Nuestra, Santísima Señora Virgen de las Mercedes. “Los mismos
prisioneros enemigos decían que a la hora de la acción en la línea del Ejército
Tucumano vieron una Señora vestida de blanco y que les batía el manto sobre los
militares y que por eso las balas no les hacían nada. Por eso se cree que esta
Señora fue nuestra Madre de Mercedes” .
Hay muchos testimonios de Fe de
la participación de nuestra Señora de las Mercedes en el Combate o Batalla de
Tucumán y es por ello que nuestro querido Héroe de la Patria la designó “La Virgen Generala” y hoy
continúa siendo la Patrona del Ejército Argentino.
Belgrano hizo una misa en Acción
de Gracias y depositó su bastón de mando entre los cordones del ropaje de la
imagen, proclamándola en agradecimiento por la Victoria de Tucumán como
Generala del Ejército.
Según el Padre Joaquín Tula estas palabras dedico Belgrano a la Virgen : “A Ti sola, Oh Reina de los
Cielos y Madre de mi Señor Jesucristo os debemos el triunfo que ha obtenido el
Ejército de la Patria y hoy te nombro Generala del Ejército. Y le colocó el
bastón en la mano y se retiró bañado en lágrimas . . .”