La mirada del Papa se dirige a África, en particular a la «violencia» que sigue azotando la República Democrática del Congo y a las graves inundaciones que están afectando al sur del continente. Tras el rezo del Ángelus de esta mañana, 18 de enero, el Pontífice ha recordado a las poblaciones del este del país africano, que se enfrentan a «grandes dificultades» y se ven obligadas a huir de sus tierras, sobre todo hacia Burundi, en una situación definida como «grave crisis humanitaria».




