Para esa ocasión, el Santo Padre nombró al Card. Michael Czerny SJ, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI), su enviado especial para la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, que este año tendrá carácter solemne y que será celebrada en Chiclayo, Perú, la Diócesis sede del ministerio episcopal (de 2015 a 2023) del entonces Mons. Robert Prevost.
El tema, centrado en la figura evangélica del samaritano que manifiesta su amor al cuidar al hombre herido que ha caído en manos de los ladrones, quiere subrayar este aspecto del amor al prójimo: el amor necesita gestos concretos de cercanía, con los que se asume el sufrimiento ajeno, sobre todo el de aquellas personas que viven en situación de enfermedad, a menudo en un contexto de fragilidad debido a la pobreza, al aislamiento y a la soledad.
La Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II en 1992, busca ser un momento privilegiado de oración, de cercanía y de reflexión para toda la comunidad eclesial y para la sociedad civil, llamada a reconocer el rostro de Cristo en los hermanos y hermanas marcados por la enfermedad y la fragilidad.
Con la celebración solemne en Chiclayo, la Iglesia universal dirige su mirada hacia América Latina y su solidaridad. Al igual que el buen samaritano que se detiene y se inclina ante el herido en el camino, la comunidad cristiana está llamada a detenerse ante quien sufre, y a dar testimonio evangélico
Mensaje del Santo Padre
El martes 20 de enero de 2026, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se presentó el mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial del Enfermo 2026, titulado "La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro".
En su mensaje, el Santo Padre retoma la parábola del Buen Samaritano como imagen central de la caridad cristiana: amar de verdad significa detenerse, acercarse y cuidar a quienes sufren. La compasión, de hecho, no es solo un sentimiento, sino que se traduce en gestos concretos y en un compromiso compartido, especialmente hacia los enfermos.
Amar al prójimo se convierte así en la prueba visible del amor a Dios e implica también una forma sana y verdadera de amarse a uno mismo. Desde esta perspectiva, el cuidado de los enfermos y de los más frágiles no es un gesto opcional, sino uno de los signos más claros de la fidelidad al Evangelio.
En la presentación intervinieron:
- Cardenal Michael Czerny SJ, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y delegado oficial del Papa León XIV para la Jornada Mundial del Enfermo en Chiclayo, Perú.
- P. Michel Daubanes, rector del santuario de Notre Dame de Lourdes.
- Giulia Civitelli, médico responsable del centro de salud de la Cáritas Roma (y Misionera Secular Scalabriniana).
- Marina Melone, de la «Casa Gelsomino», en la parroquia romana de San Gregorio VII, un centro que acoge y ayuda a las familias de los niños ingresados en el hospital Bambino Gesù.
Asimismo, con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo, 11 de febrero de 2026, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha elaborado unos subsidios pastorales para facilitar su celebración en todas las iglesias del mundo, con una guía litúrgica, sugerencias para homilías, oraciones y actividades para jóvenes, niños y adultos.
















