En su declaración los salesianos ponen de manifiesto que:
Desde su experiencia educativa, afirman: "sabemos que la niñez y la juventud no son peligrosas; están en peligro y, más que penas, son necesarias oportunidades reales". De ahí que "en la medida de sus posibilidades" se comprometen:
"Estamos convencidos -manifiestan- de que los chicos y las chicas no necesitan ser depositados en cárceles o institutos donde se reproduce la violencia y se aprenda a delinquir. Bajar la edad de imputabilidad no resuelve el problema de fondo, solo amplía el castigo allí donde antes faltó cuidado".
El Equipo Inspectorial de Obras y Servicios Sociales concluye su posición "a favor de cuidar, acompañar y ofrecer un futuro digno a nuestras niñeces y juventudes".+






