En un día histórico y de mucha emoción, la caravana con la Sagrada Imagen partió desde el Santuario Catedral a las 13.30, acompañada por el obispo diocesano Mons. Luis Urbanč, el rector y el capellán del Santuario Catedral, padres Juan Ramón Cabrera Leandro Roldán, respectivamente, y escoltada por personal de la División Motorizada de la Policía de Catamarca, junto con servidores, emprendiendo un luminoso recorrido de casi cuatro horas hasta su arribo al complejo habitacional Valle Chico, y siete horas en total contemplando el regreso a su Casa.
Los frentes de los hogares, instituciones y comercios adornados, las bocinas de la ruidosa caravana, los aplausos y vivas pusieron el clima de fiesta a esta jornada especial. En cada punto del trayecto los vecinos se apostaron a la vera del camino para saludarla, algunos con pañuelos al aire, otros de rodillas, mientras algunos corrían para alcanzarla. Es que la Madre moviliza los corazones y enciende la fe en su Hijo Jesús, abrazándonos con ese calorcito maternal.
Luego de su salida del casco céntrico atravesando calles República, Maipú, avenida Güemes y emprendiendo su rumbo por avenida Hipólito Yirgoyen, enfrente de la escuela Juan Alfonso Carrizo de La Viñita, se hizo una breve parada, donde los hermanos de la parroquia San Nicolás de Bari, acompañados por su párroco, el padre Daniel Pavón, le rindieron un colorido homenaje con danzas folclóricas y muestra de amor y devoción.