Durante el acto final, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, y el pastor Gerardo Irías, de la Confraternidad Evangélica, leyeron un mensaje conjunto en el que subrayaron que “toda Honduras ha visto que sí es posible caminar juntos. La diversidad en la libertad nos enriquece mutuamente”.
En ese contexto, invitaron a todos los ciudadanos con derecho a voto a participar en las elecciones generales del próximo 30 de noviembre de 2025, ejerciendo su derecho de manera consciente, respetuosa y responsable. “Lo reiteramos, es necesaria y es posible una Honduras en la que se viva la verdad, la justicia, la libertad, la honestidad y la equidad”, enfatizaron.
El mensaje también incluyó un recordatorio a los candidatos a cargos de elección popular: se les animó a promover el diálogo abierto y el bien común, además de hacer públicos los valores que inspiran sus proyectos políticos como un acto de transparencia.
La masiva participación fue interpretada por las Iglesias como una muestra de civismo y fervor por la patria. “Hoy en muchas ciudades de nuestra patria y más allá de nuestras fronteras, hemos caminado juntos movidos por la fe en Jesucristo y por un sincero amor a Honduras. Con este acto pacífico y pacificador queremos dar un mensaje de esperanza a todos los hondureños”, expresó el mensaje final.
Los organizadores destacaron que, aunque existe diversidad entre los participantes, todos estuvieron unidos por los valores del Evangelio de Jesucristo, con la convicción de difundir la paz, la honorabilidad y el mutuo reconocimiento en todos los rincones del país.
En la iniciativa, convocada desde el 18 de julio, los organizadores agradecieron la participación tanto de quienes se unieron en las calles como de aquellos que acompañaron la jornada en oración, y reiteraron su convicción de que el país anhela paz y justicia.