“Queridos periodistas: Jesús en la Eucaristía se hace ‘pan partido y repartido’ para la vida del mundo. Ésta es una invitación para ustedes. Que su profesión sea un modo de gastar la vida por los demás. Que cuando informen, sus palabras no lleven el veneno del odio, sino la luz de la claridad y la verdad. Que cuando opinen, respeten la verdad del otro. Y que, al salir de esta celebración, fortalecidos por el Pan de Vida, vuelvan a sus redacciones, a sus micrófonos, a sus celulares y a sus cámaras con el corazón encendido, sabiendo que servir a la verdad del hombre es, en definitiva, una forma oculta y hermosa de servir a la Verdad de Dios, que es Amor. Y, por favor, siempre tengan presente la máxima de san Agustín: «No hay Verdad que justifique una falta de Caridad». ¡De cuántos males se libraría la sociedad humana, si la tuviéramos presente!”
Y concluyó rogando: “Que la Virgen del Valle, que conservaba todo, meditándolo en su corazón, y el beato Mamerto Esquiú, que fue un gigante de la palabra en el púlpito y en la prensa, los guíen y los protejan siempre”.
Junto con los dones del pan y del vino, se pusieron en las manos de Dios el trabajo diario de quienes comunican noticias, historias y esperanzas; y se acercaron al altar un afiche significando las vidas de los adultos mayores, con quienes compartieron la jornada el día previo, plasmadas en sus manos dibujadas, vidas que dejan huellas en sus seres queridos como las que dejó el Padre Esquiú en las nuestras.
También acercaron la imagen del Beato Esquiú quien los acompañó durante estos días, y una vela encendida como signo de la oración confiada que elevan por sus colegas enfermos y su pronta recuperación.
Antes de la bendición se realizó la oración pidiendo la pronta canonización del Beato Esquiú.
Al concluir la Eucaristía, los periodistas compartieron un brindis fraterno en las instalaciones del convento franciscano. Allí le cantaron el Cumpleaños Feliz al periodista deportivo Roberto Chacón, y participaron del sorteo del libro «Cartas a Odorico. Epistolario del Beato Esquiú a su hermano», editado por Fr. Jorge David Catalán y Beatriz Facciano, de Ediciones Castañeda. La agraciada que se hizo acreedora de este valioso ejemplar fue la periodista Andrea Sartor.
Finalmente, degustaron una rica torta, mientras disfrutaban de este espacio para el encuentro.