En esta línea, resaltó el lema propuesto, “que marca muy bien la figura de este gran prohombre de la Argentina y de la Iglesia: ‘Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad’. Apóstol, por todo lo que ha hecho como sacerdote, como fraile, como obispo; Ciudadano, todo lo que ha hecho en el compromiso de trabajar por la patria que estaba pasando momentos difíciles y ahí viene lo del sermón de la Constitución. Y como servidor de la unidad trabajó por la unidad de nuestra patria. Por tanto, que sea apóstol, ciudadano, servidor de la unidad, nos resuene y que trabajemos esto en nuestra casa, en nuestro barrio, en nuestras comunidades, en los colegios, escuelas, que vayamos instalando de vuelta la figura de Mamerto Esquiú en estos momentos difíciles que está pasando la patria, necesitamos que esta figura nos ayude a todos a que trabajemos por la unidad de nuestro país”.
Hacia el final, pidió a la comunidad que “recemos por los sacerdotes que en estos días están asumiendo, el padre Marcelo Amaya en Piedra Blanca, el padre Carlos Robledo en Andalgalá, y aquí el padre Julio Quiroga del Pino. Pidamos para que ellos, con mucho entusiasmo, inicien esta nueva etapa en sus vidas, conociendo estas comunidades y puedan aportar lo mejor de sí, bajo la luz, la guía del Beato Mamerto Esquiú y la protección de Nuestra Madre, la Santísima Virgen María en su advocación del Valle”.