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El hermoso testamento de la Eucaristía
En otro tramo resaltó que “Jesús nos dejó como su hermoso testamento, la Eucaristía, para que tengamos vida plena en Él. No crean que es un mero rito que nos congrega una vez a la semana o con ocasión de un difunto, la Eucaristía es el centro, fuente y cumbre de la vida cristiana. Esto es lo que Jesús dejó.
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Estar siempre al servicio de los demás.
Después señaló que “el gesto que Jesús hace en esa última cena es un anticipo del gran gesto de entregar la vida en la cruz, porque Él ha dicho que no hay mayor amor que dar la vida por los amigos, y Jesús la dio incluso por los enemigos, así que vale más todavía”. (Fuente: Prensa Iglesia Catamarca)
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El lavatorio de los pies
Seguidamente, el Obispo lavó los pies de doce laicos entre niños, jóvenes y adultos, repitiendo el gesto de Jesús con los apóstoles en aquella última cena antes de ser condenado a morir en la Cruz por nuestra salvación. (Fuente: Prensa Iglesia Catamarca)
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Adoración al Santísimo
Luego de la bendición final, Mons. Urbanč, acompañado por los sacerdotes concelebrantes, llevó en procesión el Santísimo Cuerpo de Cristo, presente en la Sagrada Eucaristía, a través de la nave central de la Catedral Basílica hasta el altar lateral norte, donde los fieles lo adoraron con oraciones, reflexiones y cantos. (Fuente: Prensa Iglesia Catamarca)
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Vía Crucis viviente puesto en escena por el personal policial
Durante la noche del miércoles 1 de abril, el predio del Polideportivo Policial, ubicado en la Ruta Nacional N° 38, sector sur de Capital, fue escenario del Vía Crucis viviente realizado por efectivos policiales y personal administrativo de distintas dependencias de la Policía de la Provincia. (Fuente: Prensa Iglesia Catamarca)










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